La historia de una florista y decoradora que encontró en Santiago su lugar para florecer.
De Kiev a Santiago
Elizaveta nació en Kiev, cuando la ciudad aún pertenecía a la Unión Soviética, en una familia donde el arte y el pragmatismo convivían: su madre era pianista y su padre, científico. “Así nace en mí el arte y el pragmatismo, pero más de lo que me inspiró fue mi madre”, cuenta Eli.
Estudió distintas disciplinas —desde derecho hasta psicología— antes de mudarse a Moscú, donde se formó como decoradora de interiores en 2007 y, más tarde, como florista en 2010.
El camino hacia el diseño floral
Trabajó en proyectos de decoración de celebraciones mientras se formaba también en cerámica y vitral. En 2012 llegó a Santiago de Chile junto a su familia. No pudo volver de inmediato a su pasión por las flores, pero la retomó de una manera más consciente y madura, dando forma así a lo que hoy es Florissimo, Santiago Flower Studio.
Florissimo hoy
Florissimo partió en otro sector de Santiago y hoy tiene su nueva ubicación en Vitacura, en Avenida Nueva Costanera, justo frente a la entrada de Casa Costanera.
En la tienda se puede encontrar una amplia variedad de flores frescas: desde rosas tradicionales hasta variedades más exóticas, además de peonías, tulipanes y flores nacionales e importadas traídas directamente desde Ecuador. Los arreglos pueden encargarse por la página web para retiro o despacho, o armarse directamente en la tienda junto al equipo de Florissimo.
Lo que nos diferencia
“Lo que nos diferencia es nuestra dedicación en los detalles y el amor que ponemos en cada arreglo”, comenta Eli, quien lidera un equipo de floristas con mucha experiencia y pasión por este oficio, siempre cuidando que cada creación destaque por diseño artístico, detalles perfectos y alta calidad.



